Luce una piel radiante en diciembre

Hidratación de la piel

Como ya sabemos, diciembre se caracteriza por el ajetreo constante y los diversos cambios en nuestra rutina. Durante este mes marcado por las celebraciones navideñas, no solo alteramos nuestros hábitos alimenticios, sino que también se ven afectadas nuestras rutinas de sueño. Todos los cambios en los hábitos del día a día repercuten, tanto física como emocionalmente, en nuestra salud y la mayoría de sus consecuencias se ven reflejadas en el estado de nuestra piel, y si le sumamos el frío polar que hace en estas fechas, ¡todavía más!

Es por ello que, durante estos días, es muy importante seguir una serie de hábitos y consejos para mantener nuestra piel hidratada y radiante.

1. Cómo hidratar tu rostro

No hace falta decir que tenemos que cuidar nuestra piel en todo momento siguiendo tres reglas básicas: limpieza facial, tonificación e hidratación. Sin embargo, en Navidad tenemos que darle mucha más importancia a la hidratación, ya que es una época en la que nuestra piel se somete a cambios bruscos de temperatura y esto puede provocar una mayor deshidratación. Para ello, las mascarillas hidratantes serán nuestro mayor aliado. Estas mascarillas nos aportarán un extra de hidratación y nos ayudarán a lucir un aspecto luminoso. Además, no nos debemos olvidar de hidratar nuestros labios constantemente con bálsamos reparadores

A la hora de hacerte con un cosmético hidratante, te recomendamos que acudas a un especialista que pueda aconsejarte sobre cuál es el que se adapta mejor a tu piel. De todas maneras, nosotros estamos muy a favor de las mascarillas hidratantes naturales, que puedes preparar tú misma en casa y tienen el mismo efecto. Si no sabes qué ingredientes utilizar para su elaboración, te damos algunas ideas dependiendo del tipo de piel:

  • Para la hidratación de pieles secas: Mascarilla de aguacate y yogur. El aguacate tiene una gran cantidad de ácidos grasos que hidrata todo tipo de pieles en profundidad, especialmente aquellas que son muy secas y que sufren de descamación en invierno. Además, también contiene ácido oleico que elimina las células muertas y unifica la textura facial. Para preparar esta mascarilla, mezcla una pieza de aguacate maduro con dos cucharadas de yogur natural y déjala actuar durante 15 o 20 minutos. Una vez transcurrido el tiempo, retirala con agua tibia. 
  • Para  la hidratación de pieles mixtas: Mascarilla de plátano, yogur y miel. La miel tiene propiedades antibacterianas que te ayudarán a controlar el exceso de grasa y, el plátano y el yogur aportarán la hidratación justa y necesaria para tu rostro. ¿Cómo se prepara? Se tritura medio plátano y se mezcla con medio yogur y una cucharada de miel. Se deja actuar durante 20 minutos y se retira con agua tibia. 
  • Para la hidratación de pieles grasas: Mascarilla de yogur, avena y naranja. La avena tiene propiedades calmantes y es muy buena para aliviar las pieles dañadas por el frío. Además, evita la deshidratación de la piel. Por otra parte, la naranja contiene antioxidantes en su piel que nos ayudan a producir colágeno y elastina, manteniendo la elasticidad de la piel gracias a sus aportes de vitamina C. Esta mascarilla se prepara mezclando: 3 cucharadas de yogur natural, 2 de avena y 2 de ralladura de naranja. Espera 15 minutos antes de retirarla y luce una piel hidratada y sin excesos de grasa.

2. Evita las duchas con agua muy caliente

Lo sabemos, lo que más nos apetece al llegar a casa durante estos días de frío es una ducha o bañera con agua hirviendo pero, desafortunadamente, esto afectará negativamente a nuestra piel. Está comprobado que las duchas largas de agua caliente durante el invierno eliminan la capa de lípidos de nuestra piel. ¿Qué son los lípidos? Se trata de una barrera selectiva que cubre la superficie de nuestro cuerpo y se encarga de mantener la estructura de las células bien compacta para que la piel se mantenga hidratada. Además, a medida que van pasando los años, nuestra piel produce menos cantidad de lípidos, y es por eso, que se vuelve más vulnerable a los agentes externos. ¿Solución? Mantén tu piel hidratada constantemente con cremas y serums y sustituye los jabones que irriten el manto ácido de la piel por los jabones de saponificación en frío que tienen  glicerina natural. 

3. Dormir bien, el mejor tip para tu piel

Qué placer cuando podemos dormir bien durante 8 horas, ¿verdad? Dormir es tan necesario como beneficioso para la salud de nuestra piel. Está científicamente comprobado que el sueño profundo contribuye a mantener en orden nuestro organismo, por eso, cuando hemos podido descansar, lucimos un aspecto más cuidado. Pero, ¿por qué ocurre esto? Principalmente porque durante la noche, es cuando más colágeno y elastina generamos, por eso, al despertarnos después de haber podido descansar bien, nos notamos una piel más firme, elástica y luminosa. Además, entre las 23h y las 4h de la mañana el ritmo regenerativo de nuestras células aumenta y también lo hace nuestra temperatura corporal, favoreciendo a la mejor absorción de los componentes hidratantes de las cremas y mascarillas.
Así que ya sabemos qué hacer para poder presumir de piel hidratada y luminosa durante estas navidades. Recordad que la constancia es imprescindible para obtener los resultados que esperamos y, a parte de todos estos consejos que te hemos dado, nuestros coaches también te pueden ayudar a conseguir un aspecto radiante gracias a tu ADN. ¡Luce la mejor versión de ti misma!

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